martes, 14 de abril de 2015

Precisamente ahora

Recuerdo la primera obra de teatro que escribí. Ocho años y un ego más grande que ese cuerpo que soñaba con ser bailaora y se quedó en filóloga. 
Recuerdo la última poesía, la que huyó de mi mente cuando escuché a mi padre decir que le daba miedo que me volviese una triste. Joder, papá, que yo pensaba que de nosotros la que predecía el futuro era mamá y casi diste en el clavo.
Y recuerdo también los cuentos, donde ya apuntaba maneras de romantitonta y todo se curaba con besos. Bendita inocencia la mía. 

Y ahora que he perdido las palabras, la inspiración me pide un rescate que no puedo pagar para darles una carta de libertad pasajera. Ahora, precisamente ahora, me pregunto si tengo necesidad de este ejercicio de abrirme en canal y hacer de la carne verbo una y otra vez, si estos puntos finales esconden la esperanza de que vuelvas y me muerdas las dudas... Es ahora cuando comprendo que mereció la pena desnudarse ante las hojas en blanco de mis ilusiones.

Precisamente ahora que tengo el desenlace, la frase lapidaria del fracaso, me falta la trama.



1 comentario:

  1. Me encanta porque describes a mi yo con 8 años, con unas ganas de hacer 4580945 novelas, nosecuantos poemas más, y algún que otro libro parecido a Harry Potter, pero las ganas se quedaron en eso, en ganas.

    Si quieres, puedes leerme, y darme tu opinión si te gusta (y si no también), me encantaría, la verdad. Y aunque esto me da vergüenza, acabo de empezar y por eso creo que opiniones de gente con experiencia no estarían mal. Gracias aún así. Ah, se me olvidaba, el link es: http://miletramivoz.blogspot.com .

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