Agárrate fuerte a mi mano, amor, y no me sueltes. Corre, huyamos antes de que el miedo, las dudas y el pasado nos alcancen. Démonos prisa, pequeño, que los siento tan cerca que casi nos pisan los talones.
Y recuerda, si en algún momento nos atrapan, levanta la vista y deja que la luna nos ilumine. ¿Nunca te han contado que en las noches de luna llena no pueden pasar cosas malas?
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