Mira que te lo advertí una y otra vez: «Nunca te
enamores de un poeta, que es capaz de tocarte el alma tan sólo con palabras y grabará sus huellas en tu corazón con tinta indeleble». Pero tú nada, te lanzas a la aventura, saltando sin red a una historia que no
puede sino salir mal.
No pretendas ser la musa de un poeta: te metamorfoseará
en verso. Y simplemente serás un amor con rima. Una nueva metáfora. Una
hipérbole abandonada. Otro poema más.