La noche está estrellada,
y tiritan,
azules, los astros, a lo lejos.
Pablo Neruda
¡Malditos pies! Hoy han vuelto a jugarme una mala pasada. Y sin darme cuenta me he visto recorriendo los mismos lugares y te he descubierto a mi lado, como en aquellos días de julio, jugueteando con mis dedos y atrapándolos entre tus manos. Me he sentado en aquel bar y me he perdido de nuevo entre la tranquilidad del mar y la inmensidad de tu mirada. ¡Y has vuelto a encontrarme las cosquillas! ¡Hasta se te ha levantado la sonrisa!
Y mientras sigo caminando, resuenan en mi mente unos versos de Neruda y Van Gogh pinta para mí un paisaje en el que no caben despedidas.
No olvides nunca que este sur te debe su vuelta a las sonrisas. No olvides nunca que mi sol sale por Alicante. Y, por favor, no me olvides al segundo gin tonic.
Y mientras sigo caminando, resuenan en mi mente unos versos de Neruda y Van Gogh pinta para mí un paisaje en el que no caben despedidas.
No olvides nunca que este sur te debe su vuelta a las sonrisas. No olvides nunca que mi sol sale por Alicante. Y, por favor, no me olvides al segundo gin tonic.

