“Mirándolo bien, este mínimo rincón del mundo ya da para lo que sea. Cualquier clase de fantasías, transmigraciones, eternos retornos y otras hierbas orientalistas, cabe en el gran plato de sopa, más que de pescado y marisco, de Historia a la marinera, que viene a ser esta Caleta, hecha con materias primas de treinta siglos largos sin contar imprecisos condimentos extra de las acreditadas marcas Atlántida y Tartesos. Hablándome en serio ahora, quién sabe cómo siguen viviendo en nosotros cuantos tenemos atrás, cuantos nos fueron poniendo aquí sin saber de nosotros ni nosotros de ellos”Fernando Quiñones
Los ojos del tiempo.
Los ojos del tiempo.
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